Bueno, creo que en algun momento de la vida las personas desean, algunos por mas tiempo que otros, ser "escuchadas", contarle a otro ser humano cosas que probablemente a sus mas íntimos les es difícil contarles; algunos quieren hacer historia, otros se sienten satisfechos cuando el "barman" de turno, taxista, o simplemente el primer aparecido que por las mas bizarras circunstancias se toma la molestia de gastar algunos minutos de su existencia, y uno que otro par de neuronas, para escuchar y comprender lo que Ud. quiere expresar.
Estoy seguro que, en su mayoría, las personas que leerán estas lineas (no se si existirá el primer incauto) habrán tenido la misma sensación, pues bueno..., yo no soy la excepción, por eso hoy por hoy lanzo al aire -o al cyber espacio mejor- una dosis de viagra mental para poder "parar" algunos cerebros de lectores desprevenidos, que no gusten de la escritura elaborada ni pretenciosa que cada día nos inunda el ambiente gracias a sus creadores, pedantes e intelectualoides que tras bambalinas se dedican mas al vicio adictivo de críticar todo lo que ven, que al de ofrecer expontaneamente sus ideas, pensamientos y filosofía.
A esas mentes ligeras, abiertas y nobles les quisiera dedicar el tiempo que demoro escribiendo estas lineas mal escritas, porque realmente solo les puedo ofrecer eso, algunos minutos -mal valorados en estos dias- no para ponerlos a pensar sino para todo lo contrario, para dejarse llevar, para vivir una realidad alterna que muy seguramente muchos viven pero optan por no contar, para que se sientan identificados con alguna experiencia vivida y porque no, lleguen durante el recorrido a disfrutarlo.
domingo, 16 de noviembre de 2008
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